Inspirados en la simbología aborigen, estas joyas con forma triangular evocan la pintadera canaria, uno de los elementos más representativos de nuestra historia. Artistas como Quevedo le han dado altavoz a este símbolo, y esto la ha convertido en una de las joyas favoritas de todos. Es ideal para elevar cualquier look con un toque distintivo y lleno de raíces.