Un tono de azul intenso y muy parecido al del mar, ese es el color de las piedras turquesas. Unas piedras mágicas, abundantes en historias y leyendas que según cuentan es la piedra de la felicidad por excelencia, ya que atrae la buena suerte y fortuna. La turquesa es uno de los minerales más antiguos y de los primeros en ser considerados como piedra de adorno.  Cada verano, podemos ver que la piedra turquesa se convierte protagonista en muchas piezas: brazaletes, colgantes, pendientes… En AmaloA la piedra turquesa también está presente en algunos de nuestros complementos, ideales para esta temporada del año. Te presentemos alguno de ellos: Tan vibrante como sereno, su color tiene la capacidad de transformar un look aportando luminosidad. La paleta de combinación con el color turquesa es infinita, especialmente con aquellos colores más vibrantes y rotundos. Vamos a darte algunos consejos para mantener tus piedras turquesas limpias: Debido a su formación a base de fosfatos, la turquesa es una piedra sensible a los productos solventes. Por ello, te recomendamos que no utilices de manera directa perfumes o cosméticos, ya que estos pueden hacerle perder su color. Además, no debemos usar ningún producto químico para limpiarlas, es suficiente con pasar un paño suave. Te recomendamos que guardes tus complementos de forma aislada ya que el roce con otras piedras o artículos puede ocasionarle ralladuras.